Gracias, Karine Ponties y larga vida a tu DamedePic

Gracias, Karine Ponties y larga vida a tu DamedePic

Karine Ponties is on fire…

… no hay más que ver la abultada agenda de actividades que ha preparado para la conmemoración de los 20 años de su compañía, Dame de Pic en ciudades como Bruselas, Praga o París

Entre ellas, he tenido el honor de participar los días 9 y 10 de noviembre de 2017 en el espacio de Les Brigittines de Bruselas en una de las sesiones de Cartes Blanches que Karine ha ofrecido a algunos de los intérpretes que hemos pasado por sus manos en los últimos años.

No podía dejar de agradecerle la invitación a esta fiesta, el dejarme sentir parte de su ya extensa y maravillosa familia. Tampoco quería dejar de contaros lo orgulloso que me he sentido de comprobar cómo la honestidad y los valores de un artista pueden transmitirse a todo su entorno y toda su obra en estos tiempos en los que parece que la deshumanización, la precariedad y el maltrato están justificados por lo extendidas que están estas malas prácticas.

Creo que es de justicia hablar y compartir los ejemplos de profesionales que no se doblegan a esto y son capaces de ofrecer contra viento y marea un entorno humano, ético, una zona de confort y seguridad donde el respeto a los artistas, al trabajo artesanal y a la escala humana determinan todas las líneas de trabajo, la obra, las relaciones… el resultado habla por sí solo: 20 años de historia de la danza (quizás no suficientemente reconocido a nivel institucional pero sobradamente desde el público, la crítica y el sector profesional) y todo un colectivo de personas reunidos en torno a una creadora generosa y talentosa que no sólo ha sabido hacer una trayectoria abrumadora, también ha sabido compartirla con generosidad con todos los miembros de su equipo.

De mi relación con ella os contaré sólo una anécdota: en todos sus años de carrera Karine jamás ha realizado sustituciones, firme en su convicción de que las personas, los intérpretes, son irremplazables y de que si no somos nosotros mismos, lo creadores, los que defendemos esto, difícilmente podremos convencer a nadie más de que entre artistas, no vale cualquiera , que no somos piezas de recambio ni productos en serie.  Así que cuando le surgió la oportunidad de ir al Festival de Avignon justo en el momento en el que Ricardo Machado, el bailarín con el que había creado “Benedetto Pacífico” le comunicó que no podría atender esas actuaciones, su primer impulso fue cancelar la cita.

Tras recibir presiones de su entorno para hacerla entender  la importancia de presentar en Avignon para la globalidad del proyecto y de la compañía y tras una larga etapa de resistencia finalmente accedió a llamar a otro intérprete pero con la condición de rehacer la creación, de volver a pasar por el proceso para que el trabajo no fuera una mero cambio sino una nueva encarnación del personaje de este solo maravilloso.

Y ahí, por una feliz coincidencia, aparecí yo. No puedo decir que fuera un proceso fácil y de hecho, trabajamos juntos muy duro para que ella volviera a confiar en que “Benedetto” podía seguir existiendo más allá de ese momento en verdad traumático… También os puedo decir que pocos trabajos me han enseñado tanto ni me han aportado tantos momentos felices como éste y que , sobre todo, me ha dado la oportunidad de entrar a formar parte de este grupo maravilloso de personas, intérpretes, técnicos, equipo de producción, artistas colaboradores, etc que Karine ha sabido reunir en torno suyo. Con el tiempo, he entendido que posicionamiento firmes y vitales como éste de Karine son los que marcan la diferencia entre trabajos que se desvanecen con rapidez en el tiempo y otros que van creciendo, evolucionando y no paran de dar frutos y nuevas lecciones de vida. Sin esa firmeza, sin esa radicalidad, no podemos lamentarnos del estado de las cosas porque nosotros mismos estamos fomentando la vanalización y el menosprecio por nuestro trabajo, por el arte, por nosotros. Siento un gran respeto y una enorme admiración por Karine, porque eso es para mi hacer política cultural desde la base.

Sólo quería poner en palabras este sentimiento de agradecimiento y esta emoción por ser parte del proyecto y espero que sirva para despertar la curiosidad de los que aún no conocéis el trabajo de Karine Ponties y de Dame de Pic. Porque espero que vengas otros 20 años por delante de pasión, inspiración, arte y felices momentos y que podáis compartirlos con ellos.

Larga vida a Dame de Pic, felicidades, Karine