DESCENSO (CAPRICHO)

No se me ocurría mejor manera, para realizar este autorretrato, que obligarme a recordar. Hacer recuento de los relatos que conforman mi vida con la esperanza de que, sumados, al menos esbozaran mi identidad (tan cambiante, tan difusa).
Así que he estado de paseo por ese paisaje incierto y pantanoso que es la memoria. Todo sigue ahí: las personas, los lugares, las emociones, los objetos… Todo se conserva bajo una capa de tiempo, atrapados por los recuerdos como en el fango. Pero sin vida. No existen ya más de verdad.
Ni rastro de mi identidad. Creo que no está allí, en ese lugar que es el pasado.
Creo que un día más, voy a tener que inventármela.

Sinopsis.- Guillermo Weickert se adentra en las profundidades del ser componiendo un trabajo sobre la angustia y el miedo a la muerte. Modelando fuerzas contradictorias, entre la ansiedad y el humor, vemos una mano que acaricia asustada la pared de un pasillo como asiendo lo real frente a la sensación de ahogo que nos produce el miedo a la oscuridad. Y jugando en el límite, contrapone a la soledad de los paisajes limítrofes de las marismas del Pasaje Natural del Odiel la suavidad de la voz de Reyes García Miro de Portonovo.

“Descenso (Capricho)” surge de la invitación realizada por Laura Kumin a cuatro coreógrafos para realizar un autorretrato en movimiento. Estrenado en Julio del 2004, “Mapamundi: un recorrido por el paisaje interior del coreógrafo” recogía las cuatro coreografías con un único nexo común: el trabajo del realizador mejicano Octavio Iturbe, conocedor a fondo tanto de las posibilidades de la cámara como de los entresijos del lenguaje corporal y teatral. Aunque el autorretrato se puede entender como un proceso de trabajo solitario es siempre el fruto de una relación entre el individuo y su entorno. En este caso la cámara sirve de puente entre lo interior y lo exterior

Hay muchas maneras de hacer aflorar lo que llevamos dentro; la perspectiva del audiovisual aporta una multiplicidad de planos, no solamente del trabajo propio del coreógrafo en el estudio sino también de exteriores, de texturas, colores, paisajes y referencias externas.

“Descenso (capricho)”, fruto de la colaboración entre Guillermo Weickert y Octavio Iturbe no ha dejado de representarse desde la fecha de su estreno  hace ya más de siete años, visitando festivales como Tanech Praha (Praga), Danças com Libros o Box Nova en CCB (Portugal), Vitoria Territorio Visual, Huellas (Sevilla), etc.